Pasados ya unos días me atrevo a escribir algo desde lo padecido en el RSP el pasado 8 del presente febrero durante los minutos finales cuando, desencajados, celebrábamos el punto conseguido y a la vez nos veíamos desmoralizados por cómo se pudo perder hasta ese punto rebañado gracias a un resbalón inoportuno de Echeberri en el minuto 92 y el subsiguiente zapatazo de Salas. Ahondar en cómo salimos del RSP y en los defectos de una plantilla que no sabe defender un resultado, y no es la primera ni segunda vez, ya me parece inútil. Quien no crea en milagros, visto lo sucedido contra el Girona, ya debe de plantearse seriamente el tema de la Fe, con mayúsculas. Cualquier aficionado gerundense estará aún restregándose los ojos, atónito, preguntándose cómo su equipo no ganó, y por goleada. Nunca he visto a un equipo hacer tanto para perder un partido como el SFC contra el Girona.
Queridos consufridores sevillistas, el equipo no da para más. Nada descubro con ésto. El cuerpo técnico, no sé. Tal vez Almeyda no es el más idóneo, quizá un perfil Manolo Jiménez sea más adecuado para ésta plantilla, que no es ni de lejos la de las estrellas de 2007-10, pero es de mayoría canterana. Ya que en los momentos actuales de la entidad y del de El Arahal es imposible su llegada, hagamos piña con Matías. El entrenador haría bien en advertir a los convocados de cada jornada sobre quiénes componen el equipo arbitral, y de que lo tienen enfrente, repito: EN-FREN-TE. Ver a Gil Manzano escuchando por el "pinganillo" a Del Cerro Grande tras el paradón de Odysseas ya fue de infarto ¿Era para cerciorarse sobre alguna posible irregularidad cometida por Odysseas y ordenar a Stuani la repetición del penalty? El apoyo y las explicaciones del CTA a la labor del equipo arbitral el domingo en el RSP dan para reflexionar.
El sevillismo se desespera cada día viendo que no hay ni una sola noticia positiva. Todos deseamos ya un cambio de titularidad, lo antes posible, y rompo aquí una lanza por un Presidente que me da la impresión de que, aparte de su cuota de responsabilidad en el desastre, se está comiendo sin agua las culpas de otros. No me gustaron ciertos gritos el domingo.
Me asaltan varias preguntas, por ejemplo ¿Está diciendo el actual "dedé" toda la verdad sobre la situación? ¿Tan bloqueada está la economía que no se ha podido liberar masa salarial ni abrir espacio para fichar en las líneas que más carencias tienen, zona media y zona defensiva, más que en la delantera? ¿Tan asfixiante es la presión en el pescuezo de la LFP?
¿Por qué está la venta del club tan ralentizada? ¿Es que la eterna negociación no es tanto entre comprador y vendedor sobre el valor de la entidad, de la plantilla y de las acciones, como sobre el patrimonio del club? ¿Qué frena más la venta del Sevilla? ¿El valor de su patrimonio, o la recalificación del mismo? Empiezo a creer que eso, RE-CA-LI-FI-CA-CIÓN, es lo que más ralentiza la operación de cambio de titularidad, porque entonces ya nos encontramos ante una operación urbanística de envergadura que invade la política municipal afectando a tres espacios valiosísimos: el RSP, la Ciudad Deportiva Cisneros Palacios, y el estadio Municipal de La Cartuja. No nos engañemos, la llegada de un inversor solo llegará si hay "pelotazo" inmobiliario de por medio, pero asegurado, es decir, previa recalificación. Quizá ese fue el error de los inversores en Málaga y Valencia, creer que tenían el "pelotazo" asegurado.
Y una última pregunta ¿Hay alguna organización del Sevillismo con capacidad mediática y poder de convocatoria que tenga información? Si así fuere ¿Por qué no la hacen pública? El Sevillismo, harto ya de estar harto, necesita certezas a falta de vislumbrar una luz al final del túnel en el que unos y otros nos han metido. Ya hemos perdido toda esperanza, si la única salida del segundo club de fútbol más antiguo de España es la marcha definitiva y permanente a La Cartuja, la afición debe saberlo.
José Ramón Yúfera Ginés
Abonado nº 30 del SFC
Vocal de APA SFC
Socio de la PC Sevillista San Bernardo
Propietario de siete (7) acciones del SFC