.

.

miércoles, 29 de abril de 2026

LA PRESA FÁCIL

ARTÍCULO DE JOSÉ RAMÓN YÚFERA GINÉS.

 

ucede todos los años, siempre hay una víctima propiciatoria que hace bueno aquello de “a perro flaco...”. En un mundo de depredadores sin piedad, como es el fútbol, cuando cualquiera huele sangre o carroña, van a degüello a cebarse para sobrevivir aunque sea por una temporada más. Lo he vivido varias veces con el SFC y lo he percibido históricamente también en otros. La decisión que los colegiados del equipo arbitral, el madrileño Ortiz Arias, don Miguel Ángel, y su colega de la sala VOR-VAR, el valenciano Caparrós Hernández, don Iván (ojo al dato de su origen colegial) tomaron de prolongar 9 minutos con 1-1 en el marcador, decisión fatal para que el SFC al menos sumara un punto, es la sencilla cuando se trata de dar un empujón final hacia el foso que el mismo club perjudicado ha cavado.

 

No creo en la culpabilidad del equipo arbitral, sino en la debilidad (en calidad técnica y psicológica) de nuestro primer plantel. La queja del entrenador en rueda de prensa post-partido se queda en lloriqueo de perdedor sencillamente porque los 9 minutos de alargue son para los dos, y por otra razón que ningún técnico puede decir: que los alargues tan desproporcionados en el fútbol actual perjudican a los más débiles. En El Sadar, como en otras ocasiones esta temporada, el más débil era el SFC.

 

Las situaciones de presa fácil, en instituciones de la magnitud del SFC son endógenas. En otros clubs de menor enjundia histórica, es su escaso peso específico (insuficiente número de abonados, poco presupuesto, clubs de localidades pequeñas...) lo que hace que cada año haya una o dos presas fáciles en las que las instituciones del fútbol (comités disciplinarios, comité técnico de árbitros, sectores mediáticos...) se ceban y benefician con sus decisiones a otros en la pelea. Vemos tal situación de injusticia como normal, pero si los clubs miembros de la LFP en su inmensa mayoría no quieren cambiar tal estado de cosas, ahora no valen lamentaciones de plañideras.

 

Comparado con otros descensos de categoría del SFC la pauta ha sido la misma: injustas sanciones a jugadores y al club por lo desproporcionado y desiguales según qué partidos y equipos, excesiva atención mediática solo para lo negativo, etc... pero eso es una consecuencia del mal estado de nuestro club, no la causa. Hay muchas similitudes económicas, institucionales y deportivas con otros descensos, más siempre con un mismo denominador común: una mala gestión, inestabilidad accionarial y no saberse adaptar a los caprichosos cambios del fútbol. Por poner como ejemplo el último ciclo catastrófico, el de 1995 a 2001, la causa estuvo en no saber adecuarse a los tiempos que llegaron con la  ley de sociedades anónimas de 1992. La presión que significó para jugadores y afición la liga de tres puntos, el desembarco en el fútbol de ciertos personajes (más avispados que los nuestros) que traían en cartera a futbolistas mediáticos y la persecución de las instituciones del fútbol por no consumarse el descenso administrativo de Agosto de 1995  no fue sino la mera consecuencia de una anterior pésima gestión.

 

¿Cuál es el motivo de la “supuesta” persecución actual? Claramente el haber sido de las pocas aficiones que se han rebelado contra el estado de cosas de la LFP y de la RFEF y sus comités respectivos. Pero si la entidad estuviese gestionada, no ya bien ni mal, sino simplemente GES-TIO-NA-DA, las consecuencias de las injustas decisiones que se toman contra el SFC no significarían apenas nada. El club una vez más no ha sabido (o no ha querido su Consejo de Admón. movido por otros intereses a más largo plazo) adaptarse a las normas del “fair play financiero”, del límite salarial, y espacio de dorsales, impuestos por la “Tebasligue”. Tampoco ha sabido explicar a los abonados la razón de la excesiva duración de los partidos, de las diferentes varas de medir del VAR, de los horarios intempestivos y por qué ha secundado un calendario asimétrico hecho a medida de los poderosos, aspectos todos ellos que no gustan a las aficiones en general.

 

La situación es peor que en el ciclo 1995-2001 dada la descomposición absoluta y de sálvese el que pueda. Nadie al frente, eso se percibe en los comités y en los clubs. Se ha olido sangre. ¡A por la presa fácil!

 

La próxima temporada, el SFC visitará antiguos “campos de polvarea”, pero muy remozados o nuevos. Un ejemplo,  El Plantío burgalés nada tiene que ver con aquél campo embarrado de los años setenta y ochenta. Se jugará en estadios nuevos adaptados a las nuevas necesidades, a sus ciudades y a sus aficiones. Enfrente, nuestra directiva no ha tenido a bien siquiera cubrir al menos la grada de fondo alegando “problemas técnicos” del subsuelo y vendiendo la burra de un nuevo RSP.

 

Con el descenso prácticamente certificado deseo reflexionar sobre dos aspectos:

 

.-Uno es que exigir el ascenso inmediato como algo inexcusable e ineludible, sería no saber la realidad de lo que es ahora la 2ª División. La única obligación de la entidad en principio es de sobrevivir. Si alguien llega, que recoja los cascotes del edificio auto-demolido y que recomponga a partir de ahí lo que pueda. ¿Volveremos a ser la presa fácil? ¿Le servirá a la directiva, actual o futura, ejemplos recientes como el Depor o el Málaga, o más actuales como el Real Zaragoza, el Cádiz o Real Valladolid?

 

.-El otro aspecto es que ahora mismo, el equipo debe luchar por quedar antepenúltimo, no penúltimo (cosa que anoche estuvo a puntito de producirse) porque en la “Tebasligue” hasta el rabo todo es toro y cualquier cosa en forma de descenso administrativo puede ocurrir por improbable e inesperado que sea. Obviamente, si tal cosa sucediera, el rescatado para 1ª División sería el antepenúltimo, y sin duda, el perjudicado por una nada previsible sanción, sería un club de los del montón, no el salpicado por el Caso Negreira.

 

Y un último apunte, éste Consejo de Administración va a batir un record que creo que ninguna directiva ha logrado nunca en la historia del fútbol, el del triple descenso. Ya se ha consumado desde el domingo el del Sevilla Atlético, al del primer equipo solo basta ponerle fecha y hora, y el del Sevilla C está a pique de un repique. Enhorabuena a todos los miembros del Consejo, Director Deportivo y allegados, os merecéis que en cada peña sevillista os de un sentido homenaje por tan triunfal gestión. 

 

José Ramón Yúfera Ginés.

Abonado nº 30 del SFC.

Propietario de Siete Acciones.

Miembro de ls Asoc de Peq Accionistas del SFC

Socio de la Peña C. Sevillista San Bernardo.

 

Archivo del blog