.

.

viernes, 7 de julio de 2017

HISTORIA DE UNA PLACA INOPORTUNA

A mediados de 2014, la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, ordenó la instalación de una señal de tráfico, prohibiendo el estacionamiento de vehículos en el entorno del hidrante para incendios situado, bajo el acerado de la calle Sevilla Fútbol Club; justo en el eje -qué casualidad-, del mosaico creado por el insigne pintor, ceramista, y muralista Santiago del Campo, en la fachada del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, para engalanarlo por la celebración en el recinto de partidos del Mundial-82.

La placa no obtuvo el fin para la que se instaló –cualquier vehículo estaciona en su entorno-, y además, mancha cualquier imagen tomada del exclusivo e histórico mosaico, bajo donde personas de todas partes del mundo gustan posar.




En el Club eran conocedores de su instalación desde el primer día pero bajo el argumento de que el Sevilla FC no tenía ni un metro propio fuera del perímetro del Estadio no le dieron la importancia requerida. Hecho consumado.

En octubre de 2015, el Historiador del Arte, D. Francisco Coronado, registró en su nombre, en la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, petición de incoar expediente para obtener la declaración de Bien de Interés Cultural (B.I.C.) al mosaico que preside el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

El 8 de septiembre de 2016, un asociado de Pequeños Accionistas del Sevilla FC SAD solicitó a la Delegación de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento, el desplazamiento de la placa, argumentando entre varios apartados lo acaecido en la Puerta del Perdón.

Días después se produjo un cambio físico de la señal. En cumplimiento de la normativa vigente, pasó a ser así.



Durante la Junta General de Accionistas del 19 de diciembre de 2016, en intervención durante el apartado de “Ruegos y Preguntas” se comunicó al Consejo y a accionistas, la sustitución de la placa; y, se le iba a rogar al Consejo que colaborara, demandando también el desplazamiento de esta. Pero no hizo falta.


El 17 de diciembre de 2016, 48 horas antes, la Delegación de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento notificó, considerar procedente, y acceder a lo solicitado.

Desde entonces varias visitas ante la no ejecución de la orden, a las dependencias municipales; desde que si “la próxima Semana Santa nos acapara casi todo”, pasando a “a ver si después de Feria”; o hasta “que ya se había realizado ¿?”.

El miércoles 28 de junio de 2017 observaron, que algo extraño sucedía, y la orden tomó el rumbo adecuado. Una semana después, el entorno ha quedado así.

   
    

La placa ya es historia. Ahora le toca al Consejo del SFC tomar las medidas adecuadas para que el entorno del mosaico esté expedito de todo tipo de vehículos. Así como está, en la siguiente imagen.


Y no así, como está abajo.


Agradecidos a todas las personas que han colaborado para que este objetivo se cumpliese, y que los aficionados que vengan de cualquier parte del mundo puedan disfrutar de esta inigualable maravilla, sin obstáculos físico visuales.

A lo largo de nuestra historia, la afición del Sevilla FC ha demostrado que cuando se autoimpone una labor, nada ni nadie la paraliza. Ya sea por un descenso administrativo, una huella dactilar, o una placa inoportuna.

UN CASO SIMILAR EN LA PUERTA DEL PERDÓN EN CALLE ALEMANES


Previa a Navidades de 2015, la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento, instaló en la calle Alemanes, frente a la Puerta del Perdón de la Catedral, una placa de tráfico. Placa que tuvo que eliminar pocas fechas después tras recibir muchas críticas, por dañar la imagen de la ciudad.

Meses después, con motivo de las obras que aún se realizan en el Estadio, el Consejo de Administración del SFC tuvo que solicitar a la Consejería de Cultura, la paralización de incoación de expediente B.I.C. al mosaico, mientras estas continúen.