.

.

lunes, 15 de enero de 2018

¿COMO EN 1972?

Por José Ramón Yúfera Ginés.-

Hace 47 años, en el verano de 1971, el Sevilla FC de Cisneros Palacios fichó como entrenador a un griego de la emigración llamado Yannis "Dan" Georgiadis. Sería un ensayo novedoso que rompía la tendencia de años anteriores con Max Merkel.  Venía de entrenar en Sudamérica y se decía que era un mago con los futbolistas y un psicólogo excepcional. "Vd., señor, verá los resultados",  respondía a las entrevistas de la prensa de aquella época, posiblemente escéptica ante sus métodos, que ni por asomo era la buitrera en la que se ha convertido con el paso del tiempo.  La competición, que se había ampliado a 18 clubs esa temporada, empezó bien. A mitad de la 1ª vuelta, tras vencer en el Manzanares al At. Madrid (0-2) y tras el parón de Noviembre al Betis (3-1) el equipo estaba tercero en la tabla. Todo el sevillismo se las prometía muy felices y nadie pensaba en el trágico desenlace que ocurriría con el avance de la temporada. Ya en aquel derby, en el que el Sevilla FC llegó a distanciarse en el marcador hasta 3-0, el equipo mostró en el 2º tiempo alarmantes síntomas de agotamiento. A partir de ahí, se fueron sucediendo derrotas tras derrotas. Todavía se vencieron dos partidos antes del final de la 1ª vuelta, uno de ellos un injusto 2-1 contra el Granada gracias a sendos penaltis a nuestro favor. Gracias a esos triunfos  se mantuvo  un 4º puesto y la ilusión de una reacción antes del inicio de la segunda ronda, pero las sensaciones no eran buenas.

La 2ª vuelta fue un horror, el equipo solo ganó dos partidos. Se perdieron puntos en casa contra equipos que ni en sueños cabría esperar que consiguieran algo en el Ramón Sánchez-Pizjuan, solo se ganaron dos partidos, uno contra el Celta y otro, cuando ya estaba todo el pescado vendido, contra el Deportivo de la Coruña. Y fuera solo se cosecharon tres tristes empates. En la última jornada, el R. Madrid que tenía que vencer para campeonar, nos endosó un 4-1 y nos fuimos a Segunda División acompañando a Córdoba y Sabadell. Ni el cese de Georgiadis tras perder en Gijón el 20-2-72 ni la llegada de Vic Buckingham sirvieron para detener la caída libre del equipo. La tímida reacción que se inició con la llegada del inglés se truncó definitivamente con una derrota en casa ante el Ath. Bilbao. La temporada la acabó Diego Villalonga porque el inglés dio la estampida antes del final de la temporada.

¿Cómo se llegó a esa situación? Era Georgiadis un estafador? O es que ignoraba lo que ya era el fútbol europeo. ¿Qué ocurrió con aquella plantilla de profesionales entre los que estaban Lora, Acosta, Lebrón, Berruezo, Santos, Costas, Eloy…?  La prensa llegó a decir que hubo falta de profesionalidad con un entrenador que hablaba a los futbolistas  de Vd, pero también que simplemente no hubo preparación física porque Don Dan primaba lo psíquico sobre lo físico, y cuando la herencia de potencialidad heredada de la era merkeliana se acabó, el equipo se fulminó. Piénsese en los clubs que se mantuvieron aquel año : Burgos, Coruña, Granada, Celta, Málaga y Betis. Parecía increíble, a priori carne de segunda en la 1971-72, para tirarse de los pelos,  pero cierto. ¿Fue un error de planificación? ¿Pasar de un modelo basado en la potencialidad física a otro de estilo de toquecito en corto y blando, sin preparación para el choque? El Sevilla fue batido inmisericordemente en campos entonces aún de "polvarea" como El Molinón, El Plantío, el viejo Los Cármenes, Riazor,  Sarriá… porque no fue a competir.

Ni la Junta Directiva de entonces supo entender a tiempo qué ocurría ni la corrección de los males fue la acertada, Los cambios en el banquillo no funcionaron y las promesas de trabajo y de enmendar errores de los profesionales no sirvieron de nada. En un abrir y cerrar de ojos, el equipo pasó de pelear por puestos UEFA a hacerlo por evitar el descenso. Y el desastre se consumó un 30 de Mayo de 1972 en el Bernabéu, costando tres años en salir del pozo de Segunda.

Algo parecido ocurrió durante la presidencia de González de Caldas en 1997, aunque la catástrofe de aquél año ya se venía venir desde el descenso administrativo del 1 de Agosto de 1995. También el equipo se fue a segunda con futbolistas de renombre, entre ellos Prosinecki. No cabe duda de que aquél Consejo no tenía ni idea de lo que era una planificación deportiva de un club de fútbol que juega en una liga importante de Europa.

Pero lo vivido en 1972 me recuerda mucho, lamento decirlo, a fuer de que me tachen de agorero, a la situación actual tras la derrota de ayer en Mendizorroza contra un club que parecía directo a la Liga 1-2-3. Se ha cambiado un modelo porque, justo es decirlo, muchos de nuestros aficionados se quejaban de que había que dar ya el salto a la consolidación entre los grandes de Europa y dejar de ser un club trampolín. Ahora bien, ¿se ha hecho acertadamente ese cambio? A mi juicio no.  Sampaoli simbolizó ese cambio con un Monchi ya a la fuga, nos dejó cuartos a pesar de una 2ª vuelta para olvidar, pero también un lastre de "jugones" nada o, escasamente comprometidos con el escudo y la camiseta. Desde el año 2000 el Sevilla FC siempre tuvo un punto de referencia al menos en alguno de los estamentos del club, nombres propios que en distintos momentos ejercían una función de liderazgo : Caparrós, Monchi, Palop, Del Nido (a pesar de sus errores), Pablo Alfaro, Martí, David Castedo, Javi Navarro, Coque, Iborra… ¿En qué estamento del club hay alguien ahora mismo que inyecte esa dosis de sangre roja que Caparrós pregonaba? Yo no lo veo en ningún sitio. Hace unos quince años fuimos a jugar a Mendizorroza contra un Alavés subcampeón de la UEFA, viajaron a Vitoria los Paquito Gallardo, Antoñito, Víctor Salas y algunos de los arriba citados bajo las órdenes de Caparrós. Tenía más fe entonces en lograr algo positivo que por supuesto ayer a las cuatro de la tarde. Se ganó 0-1.

El Consejo y la dirección técnica de Óscar Arias, tras la "espantá" de Sampaoli, apostó por un entrenador que encajara lo mejor posible con el sistema del de Casilda, Eduardo Berizzo, y el ensayo ha salido mal. Hay profesionales en la actual plantilla que no parecen comprometidos, los nombres los tenemos todos en mente. Alguno incluso parece tener la mente en otro sitio. La clasificación para la fase de grupos de champions se ganó por milímetros, y en el descanso del inolvidable partido contra el Liverpool en el Ramón Sánchez-Pizjuan todo estalló. Tal vez lo peor que nos pudo pasar fue pasar a la siguiente fase porque eso ha retrasado el cambio necesario de entrenador. El humillante 5-0 del  Bernabéu creo que fue el momento en el que el Consejo entendió la necesidad del relevo en el banquillo, aun así se retrasó aún dos semanas, quizá por la enfermedad de Berizzo.  Luego, una semana de "castings" y de finiquitos para traer a un italiano con un montón de preparadores que de momento solo ha conseguido pasar con más pena que gloria a cuartos de final de la Copa del Rey. Demasiado tiempo perdido. Ojalá me equivoque, pero tanto en Champions como en la Copa del Rey se atisba ya nuestro final esta temporada, y me da la espina que en Marzo estaremos ya jugando lunes y viernes.

¿Cómo es posible que lo que el aficionado ve, el consejo actual parece que no lo vea? ¿Es Montella el adecuado para reconducir la actitud de una plantilla en donde existen profesionales viciados en su ego que no soportan ni la jerarquía ni la disciplina en el campo? ¿Hay en la plantilla mentalidad de sentirse parte verdadera del Sevilla FC? ¿Esta plantilla está capacitada para secundar la jerarquía y la disciplina de un técnico humilde que conozca bien la liga española? ¿Existe humildad en el club, en la primera plantilla profesional, en la afición y en cualquier estamento de la sociedad, para entender que nos debemos de olvidar de champions, ligas Europas y demás y asumir que la planificación está fracasada y que lo que nos queda es luchar por que no ocurra lo de 1972?

Quisiera equivocarme, pero mucho me temo que, a no mucho tardar, todavía veremos en esta temporada otro cambio de entrenador, ¿A quién va a traer Óscar Arias entonces? ¿En qué situación estaremos?. Se pasa Enero, y el necesario cambio de piezas de algunos nombres de nuestra primera palntilla, de todos conocidos, no llega. ¿A qué se está esperando? ¿A que estemos emparejados a los Levante, Leganés, Gerona… como en 1972 nos vimos de sopetón con los Burgos, Córdoba, Betis, Español, etc…? Es urgente hacerlo aun perdiendo algo de dinero, cualquier cosa antes que una hecatombe. Mientras, tenemos una salida a Cornellá contra un rival al que se supone que debemos ganar, y un partido en casa contra el Getafe, un equipo que "siempre se nos ha dado muy bien". Bien haríamos en considerar ya al RCD Español y Getafe como iguales o nos vamos a dar de bruces con la realidad de forma muy dura. Y entre medio una, presumiblemente amarga, eliminatoria contra uno de nuestros rivales "más queridos" y que sin duda nos dejará secuelas muy negativas.

No son secuelas ni resacas de la derrota del 6-1-18, eso ha sido el detonante. El equipo ya venía fallando desde que N´Zonzi perdió un balón en el medio campo que significó el empate del Español en el primer partido de la actual temporada. Lo que más  lamento de todo esto es que la crisis del club, que ya se está ineludiblemente manifestando en los deportivo, está sirviendo para hacer el caldo gordo para que la oposición al actual Consejo, a la que no le importa más que su ego y sus intereses personales, y no el Sevilla FC, esté en mejores condiciones de asaltar el poder. O Castro se pone las pilas, o sus días como presidente de la entidad están contados, y lo que es peor, la vuelta del club a la mediocridad, o algo peor incluso.

José Ramón Yúfera Ginés.
Socio de esta Asociación y Abonado nº 54 del SFC.